marzo 26, 2008

"El Don"


Según Dilbert El Don sería una cualidad o característica que afecta a ciertas personas. Esta característica o cualidad le permitiría enfrentarse, y salir airosos, a diversos dispositivos o ingenios sean estos eléctricos, mecánicos, electrónicos o similar. Esta característica se manifestaría a temprana edad y se mantendría durante toda la vida, aunque haya quienes, por disintintos y ocultos motivos, prefieran ocultarlo. Por ejemplo, a Dilbert se lo habrían diagnosticado en un examen de rutina con su pediatra.
Ahora bien, si bien nadie me lo ha diagnsticado oficialmente creo, a mi pesar?, que sufro/poseo El Don, al menos Marcela está de acuerdo en este sentido.
Creo que la primera vez que me enfrenté a un dispositivo electrónico, más o menos interesante, por mi mismo, fue cuando mi viejo, debo de haber tenido unos 8 años, me regaló el típico reloj Casio digital de pulsera. No recuerdo muy bien las circunstancias en que esto ocurrió, pero lo que si recuerdo bien es que rápidamente logré descubrir que una serie de combinaciones de botones en el mismo lograban resetearlo, dejándolo en las 00:00, lo que no descubrí tan rápidamente era cuál era el procedimiento estándar para el ajuste de la hora, por suspuesto no tenía el manual (total, RTFM es para maricas) y preguntarle a mi viejo como "arreglar" el reloj que recién me había pasado estaba más allá de mis temores de una pateadura, así que la única solución que se me ocurrió fue esperar esa noche hasta que fuesen las 00:00 y volver a resetear el dichoso reloj. Ahora bien, lo que debiera de haber pasado es que yo hubiese aprendido algo con esto, debiera de haber sido capaz de avisorar que esto de estar despierto haciendo cosas en horarios irregulares, que en el momento resultó incluso exitante, venía en el paquete y que las siguientes ocasiones ya no sería tan exitante. Pero no fue así y tal como estaba predestinado terminé como ingeniero (aunque Julio Verne y su Isla Misteriosa también tienen algo que ver con esto). Respecto de los ingenieros ver
LOS INGENIEROS EXPLICADOS que es una interesante autopsia a estos seres.
Y a tñitulo de qué vienen estas divagaciones? De tanto escribir .doc, llegué a estar casi 1 mes usando Windows XP, firefox y Word como únicas herramientas de trabajo, creí haber perdido El Don, hasta que un compañero de trabajo me pidió ayuda. Le había tocado realizar la evaluación de unos productos (por qué las cosas entretenidad le tocan a alguien más?) y tenía problemas para dejarlo andando en linux. Efectivamente el cachureo oponía alguna resistencia, principalmente la nula existencia de documentación, fue casi frustrante desempacar lo bajado y ver que no había ni un puto README. Luego de cabecearme unos momentos veo que la cosa es una especie de eclipse enchulado, o algo por el estilo, entonces lo único que era necesario de hacer era asegurarse que estuviese la versión correcta de java en $PATH y que el ejecutable (descubierto via file) contase con permisos de ejecución, hecho esto el cachureo de marras quedó sin problemas andando. Al par de días la situación fue similar, pero ahora con la componente servidor, pasaron 2 minutos y el cachureo estaba andando, frente a la incredulidad del muchacho este. Por increible que les parezca, se sintió bien comprobar que no había perdido El Don...
Ahora bien, frente a esta declaración creo que hay 2 posibles reacciones, primero el grupo, mayoritario estimo, de desgraciados, es decir que no tienen la gracia de tener El Don, que aún más ahora me verán como un bicho raro. El segundo grupo y que son los que me interesan, son aquellos que, en mayor o menor medida se sentirán identificados y, ya sea esbozando una boba sonrisa o asintiendo frente la pantalla, dirán, si, yo también... A final de cuentas... uno escribe para los amigos.
Hasta la próxima seman

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